En plena provincia de Málaga, concretamente a unos cinco kilómetros del municipio de Nerja, existe un espectáculo único en nuestras costas que sólo puede ser contemplado desde el mar: la cascada de Maro. Se trata de un salto de agua que desemboca directamente en el Mediterráneo, un fenómeno que raramente tiene lugar, situado junto a una calita, de aguas cristalinas y frondosa vegetación.

La cala de Maro no sólo se jacta de ser una de las playas más bonitas de España, sino que, además, también cuenta con una asombrosa actividad submarina: corales y peces de colores que nadan a sus anchas, y que son perfectamente visibles desde nuestro catamarán si contamos con un tranquilo oleaje.

Y es que pegarse un chapuzón en este paraje es casi terapéutico, aunque para hacerlo, como ya explicamos más adelante, lo ideal es hacerlo desde una embarcación. Es una aventura que merece la pena, sólo por ver los imponentes acantilados, las grutas subterráneas y los fondos marinos rocosos.

La cascada de Maro, un paraíso natural

Pero la verdadera belleza de este lugar reside, sin lugar a dudas, en los quince metros de caída de agua. Para disfrutar de este espectáculo, la mejor opción es acercarse hasta allí en nuestro catamarán, pasando sobre las rocas y corales que yacen en el fondo de este paraje natural.

Lamentablemente, el caudal de la Cascada de Maro dependerá de la meteorología

Además, no son pocos los bañistas que aprovechan al máximo la experiencia que brinda este lugar, practicando esnórquel o accediendo a las cuevas de Nerja, situadas justo debajo de la cascada de Maro.

El caudal de la cascada varía en función de la época del año y del riego en las fincas e invernaderos cercanos, por lo que recomendamos contratar nuestro tour, y os informaremos en todo momento del estado de la cascada y de la mejor época para visitarla.  No obstante, la visión de los Acantilados de Maro desde nuestro barco es algo que no te puedes perder.